miércoles, julio 14

La cafetería Pavón acoge durante este mes de julio en

VIERNES, 9 DE JULIO DE 2010
LA COMARCA Calatayud
La Contradanza de Cetina es un baile que cada 19 de mayo, si hay contradanceros suficientes, se lleva a cabo hacia la media noche, en la plaza del pueblo de esta localidad y con la única iluminación de las hachas de tea. Como decorado, el castillo-palacio de Cetina y sus murallas en la plaza principal del pueblo. Una melodía monocorde y los trajes blancos y negros de 8 contradanceros, con el contrapunto rojo y blanco del personaje del diablo.
Los fotógrafos bilbilitanos Ricardo Cortés y Juan José Ceamanos, nos muestran durante este mes julio, en la cafetería Pavón de Calatayud, una selección de 14 instantáneas pertenecientes a una colección de 100 fotos sobre la Contradanza de Cetina en los años 2009-2010.
Juan José Ceamanos, autor de varias de las fotografías de esta muestra y presidente de la Asociación Fotográfica Bilbilitana "José Verón" ha explicado que esta colección no es una mera reproducción fotográfica de esta ancestral tradición, que hunde sus orígenes en tiempos prerromanos, posiblemente celtas, sino que con estas imágenes se trata de profundizar en el sentimiento más íntimo de los propios contradanceros, que recuerdan como sus madres les acunaban o les consolaban tarareándoles la melodía monótona de la Contradanza. Y a través de ellos, ahondar en las profundidades de la tradición antigua, que pudo celebrarse en sus inicios en un claro del bosque bajo la luna llena, trasladándose posteriormente hacia el siglo XVII a los salones de palacio.
Por otro lado, se intenta destacar el movimiento, sobre todo del diablo, que es el único personaje que no para en la hora y media que puede llevar toda Contradanza. La dificultad técnica es notable, ya que la luz es la esencia de la fotografía y por lo tanto, en ausencia de ella, como es el caso durante la Contradanza, el nivel del reto es muchas veces inconmensurable, puesto que en ninguna de estas fotos se ha utilizado ni flash, ni trípode.
Una miscelánea de luces y sombras, color y oscuridad, lo presente y lo pasado, la tradición conservada a veces con dificultad y sobre todo, el sentimiento profundamente cetinero de per-tenencia y orgullo por poseer, como pueblo, un legado milenario de un valor incalculable en un tiempo en el que todo pasa casi sin haber visto apenas la luz. A la presentación de esta exposición en la cafetería Pavón asistieron tres de los contradanceros que este año representaron en Cetina esta tradición ancestral.

No hay comentarios:

Publicar un comentario